Sólo su olor me enamoró

Yo no quería enamorarme. No lo deseaba. Sólo deseaba divertirme en una noche de fiesta mientras celebraba mi cumpleaños que había sido días atrás. Sólo deseaba divertirme hasta que ella se cruzó por mi camino, hasta que ella me enamoró y me sedujo únicamente con su olor. Ese olor que quise seguir hasta el fin del mundo.

Fuí donde ella a proponerle que juntos tomáramos unas copas. Pero se negó, me dijo que estaba divirtiéndose con sus amigas y que no quería nada más. No la quise molestar así que me fuí de allí. Mientras bailabamos notaba que nuestras miradas se cruzaban continuamente, hasta que sin darme cuenta me fundió en un eterno y apasionante beso. En ese mismo momento me supe cuál era el significado exacto de la palabra amor.

Cuando nuestros labios se separaron, me dijo que se tenía que ir corriendo y que no queria irse sin demostrarme que a ella también le gustaba. Me apuntó su numero en mi móvil y me dijo que le llamara.

Todo esto pasó hace sólamente dos semanas y sigo sina atreverme a llamarla… Me da demasiada vergüenza… No me atrevo a contárselo a nadie y a la vez necesito hablarlo con alguien… No se si debería llamarla o dejar que siga con su vida.

Raúl. Madrid

Publicado en  on 13 Junio 2009 at 7:18 pm Comentarios (2)

La persona perfecta para llevarse mi amor

Nunca pensé que me enamoraría de ella. Era mayor que yo y con bastante experiencia en el amor. Yo, un joven indefenso que no conocía el significado de la palabra amor. Nunca me había enamorado ni sabia lo que era. Jamás había besado a una mujer, ni había soñado con ello. El amor no estaba en el cajón de las cosas interesantes.

Todo esto era hasta que conocí a ella. Una mujer agradable, bella, simpática y cariñosa. Una mujer que me enamoró desde la primera conversación que mantuve con ella. Sin darme apenas cuenta, pasé de no pensar en nadie a pensar las 24 horas del día en ella.

Una mujer formada con los años, una mujer perfecta, una mujer casada…

Sigo enamorado de ella aunque ella siga casada. Sigo pensando en ella aunque ella no piense en mí. Sigo muriendo por ella aunque ella no lo haga por mi. Disfruto de cada minuto que paso con ella.

Aunque esté casada… un día le robé un beso… ella me pidió que nadie supiera lo que había pasado entre nosotros y yo no puedo olvidar ese perfecto beso aunque no he dicho nada por el respeto que la tengo.

Vivo en una nube desde que la conocí y mi mente no deja de pensar en ella ni un solo minuto. Una nube de la que no me quiero bajar, una nube que cada día se hace más grande con la esperanza de algún día poderle robar otro beso más… no pido más… sólo otro beso… un sólo sabroso más…

David. Alicante

Publicado en  on 4 Junio 2009 at 12:02 pm Comentarios (1)

Desde el desamor

Al decirme que no me querías me rompiste el corazón… Al insinuar que no querías volver a verme se cayó el alma lo más profundo que nada pueda caer.

A pesar de ello, me propuse luchar por ti, saltar los obstaculos que en nuestro camino tú ponías y esquivar los que eran demasiado altos. Aunque intentaba acercarme cada día un poco más a ti… tu corrías cada día más y yo comenzaba a agotarme de correr por la estela de tus pasos.

Aunque mis fuerzas se desvanecían cada día más, me propuse no dejarte marchar. Eras la persona que realmente quería, eras la persona que me conseguiría hacer feliz, si… eras tú. ¿Cómo dejar marchas la única posibilidad de felicidad?

Y, aunque todo eso ocurrió hace dos años, hoy, cansada y fatigada sigo corriendo detrás de tí porque tengo claro que eres la persona que quiero, que quise y querré, y nunca me voy a dar por vencida.

Teniendo claro que rendirse es de cobardes y que todo es posible si realmente lo deseas y te lo propones, tengo claro que conseguiré besarte porque es lo que ahora más deseo y por lo que ducho cada día.

Seguiré luchando…por tí…

María. Albacete.

Publicado en  on 1 Junio 2009 at 12:07 pm Comentarios (2)

Poesía de Amor

Y si…

Y si escaparme de ti sirviese para algo…

Si huirte me llevara a algún camino…

Si desaparecieras de mi cabeza para siempre…

Si no volviera a recordarte…

No te echaría de menos,

No lo haría como lo hago ahora,

No lloraría por tus besos,

Ni por la distancia que nos separa,

Y, quizás consiguiese ser feliz.

Pero, si por un momento no me escapara,

Si no quisiera huir para siempre,

Si mi camino estuviese junto al tuyo,

Si ser feliz sólo dependiera de ti,

Si te sintiera muy dentro de mí,

Me quedaría en tus brazos para siempre,

Moriría por tu risa y viviría sólo para hacerte sonreír,

Porque así es, al fin y al cabo, como quiero vivir.

Publicado en  on 31 Mayo 2009 at 6:15 pm Comentarios (2)

Sin perder la esperanza

Sin perder la esperanza te doy mi mano, sin perder la esperanza te doy mis ojos, mi aire y mi corazón. Sin perder la esperanza de tenerte algún día a mi lado, de sentirte como lo hacía antes y de sonreir sólo al verte a tí reir.

Sin perder la esperanza corro por el camino que tú ya has recorrido. Sin perder la esperanza miro a cada lado e intento buscarte, intento sentirte… intento verte… sin darme cuenta de que realmente intento no amarte. Porque el amarte tanto me hace hacer cosas que nunca antes pensé en hacer. Pero, sin perder la esperanza corro hasta no poder más, corro sin descanso, corro para poder sentirte y a la vez para poder por fin olvidarte.

Sin perder la esperanza, lucho por tí como nunca antes luché por nadie ni por nada. Lo hago sin perder la esperanza pues es lo último que se pierde.

Y, podré morir si con ello te consigo, podré reir si con ello te consigo, podré vivir si con ello logro que me ames como yo lo hago por tí. Te quiero tanto que, sin perder la esperanza, lucho por tu amor como nunca antes luché ni lucharé por nada.

Publicado en  on at 11:47 am Dejar un comentario

Historia de amor

A pesar de la distancia.

Un año conocí a un chico mientras estaba de vacaciones de Mallorca. Este chico había ido de vacaciones como yo y no vivía allí. Él vivía en Madrid y yo en Barcelona.

Nos alojábamos en el  mismo hotel en Mallorca y la verdad es que me fijé en él el primer día que le ví. Era un chico normal para toda la gente con la que hablaba, pero para mi no era normal, era un chico especial. Para mí, tenía una belleza que nadie podía ver, una sonrisa que nadie podía admirar y una voz que nadie a nadie podía enamorar más que a mí.

Los primeros días me quedaba mirandole mientras él no se daba cuenta y cuando se percataba, yo apartaba la vista avergonzada. La verdad es que no sabía como  hacerlo para lograr hablar con él. No sabía si debía ir directamente y presentarme o ganarme su atención de alguna otra manera…

Pasaron 2 días y tenía miedo de que se fuera del hotel, poco a poco mi tiempo pasaba y si no me daba prisa en ir a hablarle me tendría que volver a Barcelona sin saber si siquiera su nombre. Por eso, esa misma noche decidí ir donde él mientras una orquesta amenizaba la velada en el hotel. Mientras me dirigía hacia él miles de dudas inundaban mi cabeza, no tenía claro si lo estaba haciendo bien y tenía miedo a ser rechazada, a no gustarle.  Pero, a pesar de ello respira hondo y seguí para delante. Cuando llegué donde él su preciosa sonrisa me saludó y fue la ayuda que necesitaba para comenzar a hablarle. Cuando comenzamos a hablar, le pregunté como se llamaba y de donde era… y…¡me quedé en blanco! no sabía qué ás decirle… Él se percató de que yo lo estaba pasando realmente mal y me susurró al oído: ¿vamos fuera?. Sin esperar ni siquiera mi contestación, cuando me dí cuenta él ya estaba caminando hacia la puerta del hotel y yo,muy nerviosa, le seguí.

Cuando salimos del hotel recuerdo una noche estrellada y bonita. Era verano así que no hacía frio. Nos sentamos los dos en un banco de la terraza del hotel y me comenzo a hablar mientras me miraba a los ojos. Su mirada y sus labios me derretían pero yo no podía controlar mi nerviosismo.

Él se dió cuenta y me dijo: “¿Estás muy nerviosa, no?” Yo le asentí con la cabeza y él me volvió a decir :”¿Te gustaría estar más tranquila?”  Yo le volví a asentir y antes de que abriera la boca para decirle “sí” me regaló un maravilloso beso a la luz de la luna. Fue un beso que nunca olvidaré.

Los días siguientes fueron geniales, pasamos mucho tiempo juntos y nos conocimos. Desgraciadamente, llegó la hora de volver a Barcelona, y, cuando me iba, el me susurró al oído: “Nunca te dejaré ir”. Lo cierto es que es un hombre de palabra y nunca me dejó marchar.  A pesar de la distancia que nos separaba entre Madrid y Barcelona, y a pesar de que esa distancia era a veces muy dura, incluso hacía que tuvieramos crisis y problemas que no nos gustaban. A pesar de todo ello y después de 4 años viviendo una relación a distancia, decidí irme a Madrid a vivir para disfrutar completamente de la persona que amaba.

Hoy endía vivo con él y somos muy felices. Es el amor de mi vida.

Ana. Barcelona


Publicado en  on 29 Mayo 2009 at 7:23 pm Comentarios (2)