Sin perder la esperanza te doy mi mano, sin perder la esperanza te doy mis ojos, mi aire y mi corazón. Sin perder la esperanza de tenerte algún día a mi lado, de sentirte como lo hacía antes y de sonreir sólo al verte a tí reir.
Sin perder la esperanza corro por el camino que tú ya has recorrido. Sin perder la esperanza miro a cada lado e intento buscarte, intento sentirte… intento verte… sin darme cuenta de que realmente intento no amarte. Porque el amarte tanto me hace hacer cosas que nunca antes pensé en hacer. Pero, sin perder la esperanza corro hasta no poder más, corro sin descanso, corro para poder sentirte y a la vez para poder por fin olvidarte.
Sin perder la esperanza, lucho por tí como nunca antes luché por nadie ni por nada. Lo hago sin perder la esperanza pues es lo último que se pierde.
Y, podré morir si con ello te consigo, podré reir si con ello te consigo, podré vivir si con ello logro que me ames como yo lo hago por tí. Te quiero tanto que, sin perder la esperanza, lucho por tu amor como nunca antes luché ni lucharé por nada.
